Sobre mí
La constelación me encontró y nunca más me soltó
Foto de Verônica (pronto)
Empecé de un modo simple: pequeños papeles flotando en una bandeja con agua. Fue ahí, viendo aquellas figuras moverse solas, que entendí que existía algo mayor conduciendo, y que nuestras historias de familia siguen vivas dentro de cada una.
Soy Verônica Romero. La Constelación Familiar no llegó a mí por los libros, sino por la canalización. Soy médium, sensitiva, y valoro profundamente el lado espiritual de la vida, sin perder los pies en la tierra. De ahí para acá, ya conduje más de mil constelaciones.
Las raíces que pocos cuentan
La constelación familiar suele asociarse sólo a Bert Hellinger. Pero lo que pocos cuentan es que él aprendió, durante años viviendo en Sudáfrica, con el pueblo Zulu, con la reverencia de ellos a los ancestros y a la fuerza invisible que nos une a quienes vinieron antes. De ese origen me acerco. Honro esa sabiduría, no una doctrina.
Cómo trabajo
No me quedo sólo con el motivo que te trajo. Durante la sesión, sigo lo que el campo revela, y casi siempre aparecen otros hilos importantes: un dolor que vino de una abuela, una lealtad antigua, unas ganas de vivir que se perdieron en algún lugar de la familia. Acojo cada uno de esos temas en el mismo encuentro.
Y hago hincapié en no quedarme en el dolor. A través de las frases sistémicas, conduzco la sesión hasta donde se puede reorganizar y devolver, con cuidado, lo que no es tuyo. Para mí, constelar es sobre resolver, no sólo ver el nudo.
En qué creo
Creo que ninguna mujer necesita cargar sola el peso de generaciones. Que mirar a la familia con respeto (incluso lo que dolió) libera. Y que cada persona merece un espacio seguro, sin juicio, para reencontrarse con su propia historia y seguir más liviana.
¿Miramos juntas tu historia?
Cuéntame, sin compromiso, qué te está pesando. Te explico cómo funciona y encontramos el mejor camino.
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